EL DOLOR – EL DUELO

En ninguna otra situación como en el duelo, el dolor producido es TOTAL: es un dolor biológico (duele el cuerpo), psicológico (duele la personalidad), social (duele la sociedad y su forma de ser), familiar (nos duele el dolor de otros) y espiritual (duele el alma). En la pérdida de un ser querido duele el pasado, el presente y especialmente el futuro. Toda la vida, en su conjunto, duele.
J. MONTOYA CARRAQUILLA.

Así es, el duelo por la pérdida de la persona que has querido la mayor parte de tu vida es algo que no puede explicarse ni comprenderse totalmente si no has pasado por la misma situación.

Se va la mayor parte de tu vida con su pérdida, te quedas sola de amor, de cariño, de confianza, de amistad, de diálogo y de tantas cosas que esa soledad se te mete hasta lo más profundo de tu ser, solo ves que ya lo que has vivido y compartido con el ha quedado atrás, que no te sirve pensar en los momentos de felicidad, todo lo contrario (por lo menos en mi caso) porque sientes rabia y tristeza cuando los recuerdas.


Generalmente, uno se va sintiendo mejor en forma gradual. A veces, puedes sentir que nunca te recuperarás. El proceso de duelo lleva tiempo y, algunas veces, el dolor puede volverse más intenso que otras.

La angustia y tensión comienzan a ceder, dándose una aceptación resignada de la realidad. Poco a poco se va recuperando un poco el control emocional, y comienza la plantearse la cuestión de ¿qué va a ser de mi vida ahora?


Ésta es la fase más larga, y como sucede en las otras fases, se dan dos pasos adelante y un paso atrás.
Esto es lo malo que aunque vaya pasando el tiempo y creas que las cosas tienen que mejorar, no es así, tienes rachas más llevaderas pero después vienen otras insoportables, no llegas a aceptarlo, no puedes porque quizás nos cuesta hacernos a la idea de que no van a volver más, que ya no están en este mundo, que se fueron de él para siempre.

Algunas veces tememos olvidar su aspecto físico o no recordar el sonido de su voz y ver sus fotografías, ropas y objetos personales, nos produce dolorosas emociones.

Me ha llamado la luna ésta noche despejada y me ha dicho que mañana volverá a alumbrar la ventana de mi cuarto. - Quisiera explicarme...Cada noche que la veo su luz me tranquiliza, me

Pongo estos enlaces – porque son bastante interesante leerlos, describe muy bien todo lo que significa EL DUELO y lo que es beneficioso que hagamos.
ENLACE:

Cómo vivir después de la muerte de un cónyuge
 Creado por Luís Miguel Armendáriz, Webster, Wilfredo Rodríguez

No es fácil regresar a una casa vacía. No hay nadie que te salude y la silla que está frente a la tuya en la mesa del comedor está vacía. La casa parece hacer eco del silencio y derramas una lágrima mientras recuerdas que ahora estás solo. Tantos años juntos, tantos recuerdos que crearon juntos son todo lo que te queda. La pérdida de un ser amado cambia tu vida por completo, sobre todo cuando ese ser amado fue también tu mejor amigo. Te sientes completamente perdido y totalmente incómodo al tomar incluso decisiones menores. La cama se siente grande y abrazas las almohadas para sentir comodidad. Pero algo dentro de ti te dice que ¡puedes sobrevivir!
FUENTE:

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